Querida mujer del norte.

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Unademar escribe:hola! Tengo un problema grave: me han invitado a una boda en octubre en... ¡¡¡el balneario de La Toja!!! Estoy completamente desesperada por diversas razones: a) hará frío y con suerte, lloverá, b) mi presupuesto ronda... ¿50 euros?, c) mi talla ronda... ¿42? y d) no me gustan los tacones. ¿Qué hago, petite? ¿Renuncio de entrada? ¡Gracias! 

Boda lluviosa hipster. Foto de Braedon Photography.

¡No dramaticemos! De entrada tienes muchas cosas a tu favor.

Uno, boda en La Toja. Eso quiere decir que, o bien eres gallega o estás rodeada de gallegos. ¡Felicidades! Solo por eso ya deberías dar gracias a la vida.Dos, no te gustan los tacones. Perfecto, ya partes con ventaja respecto al resto de invitadas, que se pasarán la ceremonia intentando no clavar las agujas en el césped en ese movimiento tipo marcha tan elegante y femenino. (Solo un apunte. No lleves zapatos forrados de tela. Si llueve, los perderás forever.)Tres, usas una 42. Fantástico. Una talla normal que puedes encontrar en todas las tiendas lowcost (nos interesa) de este nuestro país: Zara, Massimo, Mango, etc...Cuarto, tienes 50 €. ¡Eso sí que es digno de celebrar, amiga! Pero tendrás que utilizarlos sabiamente para deslumbrar en la boda. Veamos qué posibilidades tenemos.REUTILIZAR. La ropa está para usarla, así que si tienes un vestido de otra ocasión especial, aprovéchalo. No sólo no pasa nada, sino que es tu deber como persona razonable y sensata. Eso sí, como a nadie le gusta repetir outfit, gástate esos 50 € en un complemento que te haga ilusión. Un tocado, un bolso de pedrería, maquillaje de calidad...No te limites a pensar en vestidos. ¿Tienes una blusa de seda que da el pego? Cómprate una falda en Zara, un collar en Massimo y triunfa.PEDIR. Sí, hija, es triste pedir, pero más triste es ir hecha un espantajo a una boda en La Toja. ¿Tienes alguna amiga con tu tipo? Pídele una pieza en buen estado que puedas aprovechar. Además de ahorrar, te dará la sensación de que llevas algo distinto. ¿Y los 50 €? Para complementos o para comilona con la generosa amiga.Y de nuevo, no hablamos solo de vestidos. Investiga en el joyero de tu madre, abuela, tía o vecina del quinto. Seguro que encuentras alguna pieza que convierta un vestido sosainas en un outfit de princesa.COMPRAR. Seamos realistas. Todo no va a poder ser. Si te compras complementos, tendrás que reutilizar el vestido. Si te compras el vestido, tendrás que rescatar complementos.Veamos cosas que puedes comprar con tus 50 €.Un vestido. Con 50 € ya te digo yo que no va a ser ese básico para toda la vida. Aprovecha y cómprate uno de un color bien bonito, aunque no lo vayas a repetir. Gástate el dinero a gusto.  

Vestidos de Zara. Todos bonitos, todos talla 42 y todos por menos de 50 €.

Un accesorio para el pelo. No hace falta que sea un tocado digno del Hola!. A veces unas horquillitas de pedrería o perlas son el toque perfecto para estar más favorecida ese día. Prueba en Oysho. Siempre tienen cosas muy delicaditas.

La foto es de Vanessa Jackman. Las horquillitas por dos duros en cualquier parte.

Un paraguas precioso que combine bien con tu vestido. Seguro que acabas utilizándolo y todo el mundo se fijará en ese detalle. ¡Mucho más que en los taconazos de las demás!

Paraguas cuquis. Foto de Robert & Kathleen.

Un bolso de fiesta. De pedrería. De colores. O metálico. Uno que puedas utilizar en todas la bodas. A mí me gusta este estilo.

Sondra Roberts (35 €), Bag Purse Frames (7 €, y puedes forrarlo), BCBGMAXAZRIA (caro, pero mola).

Tema frío. Todavía no es invierno y, además, los abriguitos en las bodas son una cosa muy mona pero que acaba tirada en una silla y no luce. A mí me encanta ver rebequitas de punto finito, de calidad, entalladitas y con caída. Me gusta el contraste que hacen con un vestido ligero. Puedes añadirle algún broche o coserle abalorios que la hagan más bodil.   

3 rebequitas de Kate Spade

El resumen de todo este rollo es que intentes ser ingeniosa y que trates de encontrar una pieza tan bonita que no se note que todo lo demás es usado. Si nada de esto funciona y acabas yendo como unos zarrios, no te preocupes. Evita las cámaras hasta el banquete y deja que el alcohol se encargue del resto..

Ahora, amigos, os propongo un juego muy loco. ¿Qué tal si dejáis de preguntarme cosas de bodas? Más que nada porque yo he ido a UNA BODA en toda mi vida. No es que la ignorancia me frene a la hora de contestar vuestras consultas, pero quizás podríamos explorar nuevos caminos, nuevas problemáticas, nuevos retoQUE DEJÉIS LAS BODAS, HOMBRE YA.

consultas [at] thepetitebrunette.com

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