Infidelidad
Hoy me acordé mucho de un artículo de Rosa Montero de la semana pasada en El País Semanal.Se llama "Elogio a la infidelidad" y merece la pena leérselo entero aquí. Éste es el fragmento que más me gustó:
"(...) Todo es tan complicado, en fin, que no creo que en este terreno haya fórmulas magistrales ni consejos infalibles: cada cual ha de buscarse su equilibrio como pueda. Pero sí sé que la fidelidad, esa gran palabra, es un concepto equívoco, una entelequia que puede causar daño y angustia. Yo prefiero la lealtad a la fidelidad: querer y respetar a tu pareja, atenderla y entenderla, cuidar de ella. Y creo que, a veces, una infidelidad intrascendente y discreta puede mejorar tu relación conyugal porque te permite jugar a ser otro. Y eso es lo que de verdad se dirime en las infidelidades: la ambición, tan humana, de ser quien no se es. Sí, la tópica cana al aire puede ayudarte a renovar el amor por tu cónyuge. Pero para eso no debes espiar los móviles ajenos ni llevar con sarkozyana ostentación las cartas íntimas."
La foto es de James Russell & Ann Rutherford y la encontré en Foto Decadent.
Y me he subido al coche. Y lo volveré a hacer si es necesario porque ya he perdido el miedo.