Bichos...

.
Si te mueves sin parar, los bichitos no podrán morderte. Lo sé porque hace un tiempo me senté en el jardín a ver la vida pasar y no veas, me acribillaron viva. Menos mal que al final me levanté, me sacudí y me puse a caminar rápido.
Desde aquella, sólo me ha picado uno… Y fue más una cosquillita que otra cosa.
La fotografía es de Satoshi Saïkusa.