Retro Skate

colorblock_rollerskates

La vuelta a casa por Navidad suele coincidir con un pequeño e intenso flashback bastante agradable. Es inevitable. Hay que tener en cuenta que duermo rodeada de Barbies, hoola-hops, fotos de las Spice Girls y alguna que otra carta de amor adolescente.

Y claro, una se encuentra con estos patines y no puede hacer otra cosa que meterlos en su lista de Reyes... Sólo para intentar que el flashback dure un poquito más.

Previous
Previous

1 año.

Next
Next

El tambor de la lavadora