Neón.
Yo no quería, pero me he rendido al neón, al flúor, AL FOSFORITO DE TODA LA VIDA. Y además me ha dado por mezclarlo con pasteles, con negros y con grises. Será porque es la única manera de que le saque partido dentro de mi armario, será porque no me atrevo a cambiar tan rápido.
El caso es que mi cabeza se ha llenado de color. ¡Y yo tan contenta!
Las fuentes de todas las fotos están en este board de pinterest.
