Un toque de mint en casa.
Bandejas de Ethanollie
Sí, amigos. Yo también pensaba que la era mentolada estaba llegando a su fin. Pero no. Resulta que en un giro de guión (bastante previsible, por otra parte) el mint desvía su camino y se mete de lleno en el mundo de la decoración.
Estoy exagerando. De lleno, lo que se dice de lleno, no. Se mete en forma de pequeños detalles que iluminan la casa, pero son fáciles de eliminar cuando, DEFINITIVAMENTE, el menta desaparezca de nuestras vidas.
¿Necesitáis ejemplos? Aquí unos cuantos.
Mesa de 45 kilo
La casa de Daniel & Mercedes









